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05
oct 2016
Premio Nobel de economía 2016

Introducción

Una importante fuente de ineficiencias económicas son los conflictos de interés. Una forma de mitigarlos es a través de la elaboración de contratos que provean incentivos para explotar la cooperación entre partes con distintas metas.

El pasado 10 de octubre, Oliver Hart y Bengt Holmström fueron reconocidos con el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel por sus “aportaciones a la teoría de contratos”. El estudio de contratos, instrumentos de uso cotidiano con el que cualquier persona se involucra, ayuda a comprender mecanismos que se llevan a cabo entre partes que podrían tener conflictos de interés, es decir, no compartir los mismos incentivos ante en determinada situación.

A lo largo de este artículo, se discutirán brevemente:

  1. Algunos efectos que tienen las asimetrías de información, a saber, diferentes niveles de información entre partes.
  2. Exposición superficial de algunas de las aportaciones de cada ganador de este año.
  3. Conclusiones generales.

A lo largo del escrito, se mencionarán varios ejemplos de aplicaciones en el mundo real, incluyendo las industrias financiera, de seguros y carcelaria.

a) Información asimétrica

Es ampliamente conocido que los seres humanos responden principalmente a incentivos. Uno de los mayores problemas que se puede generar para una cooperación eficiente es que los incentivos de diversas partes no se encuentren alineados, llamados conflictos de interés. Un instrumento para mitigar este efecto es a través del diseño de contratos, regulando acciones futuras o compartiendo riesgos entre las partes que se comprometen por el mismo.

La existencia de un contrato no es suficiente para eliminar asimetrías en información. Cuando es fácil y barato obtener información respecto a la contraparte, los precios en el mercado (los cuales pueden incluir precios de los bienes, salarios, etc.), se ajustarán para reflejar las diferencias en la calidad de un producto ofrecido. Siempre ha habido medios para reducir asimetrías de información (por ejemplo: extensas auditorías en transacciones de compraventa de empresas). Sin embargo, en años recientes, al haber cada vez más facilidad y menor costo tanto para dar a conocer como para obtener información de productos y servicios, se ha alcanzado una mayor paridad entre oferentes y demandantes. En cambio, cuando es muy costoso o no existe información para evaluar la calidad de bienes o servicios, se generan distorsiones en los mercados, lo que implica riesgos para compradores y vendedores.

El primero de estos problemas se conoce como selección adversa, en el cual la existencia de productos de mala calidad saca del mercado a los productos de buena calidad. En casos extremos, el riesgo podría ser el destruir un mercado. Un ejemplo clásico de selección adversa se da en el mercado de seguros: es más probable que las personas, quienes conocen mejor su estado de salud que las compañías de seguros (a pesar de cuestionarios y formularios y sin considerar el buscar la protección ante eventos súbitos) busquen la contratación de un seguro cuando su salud no es la óptima. Las compañías de seguros, conociendo esta situación, fijarán precios para este riesgo adicional, lo cual encarece la contratación de un seguro para las personas que saben tienen buen estado de salud y, por lo tanto, una menor probabilidad de requerir el seguro.

Un segundo problema se conoce como riesgo moral. Este fenómeno se puede explicar nuevamente a través de un ejemplo del mercado de seguros: suponga que por la mañana fue a su oficina manejando un automóvil sabiendo que no tenía cobertura. En el transcurso del día contrató un seguro y manejó de vuelta a casa. Lo más probable es que haya tomado muchas más precauciones al manejar por la mañana que por la noche. Este cambio de conducta al haber transferido el riesgo a un tercero sería un ejemplo de riesgo moral. En los casos en que el riesgo moral es observable, se pueden hacer ajustes (por ejemplo: mayores primas de gastos médicos a fumadores). Sin embargo, estas conductas no siempre son observables, como en el caso de cambio de conducta en el manejo. El problema del agente – principal, que se genera cuando una de las partes de un contrato (agente) actúa en lugar de otra (principal) que no puede llevar a cabo un monitoreo continuo, tal como sucede en los contratos laborales, es otra muestra de riesgo moral y genera amplio material de estudio respecto a los contratos laborales óptimos. A continuación se comentarán algunos mecanismos y conclusiones de décadas de estudios.

b) Laureados 2016 

Bengt Holmström ha desarrollado profundos estudios respecto a la teoría de contratos laborales óptimos, buscando mecanismos que incentiven a directivos a crear empresas más productivas. Concluye que, en medida que sea observable, el pago a los trabajadores de una empresa debe basarse en desempeño. Sin embargo, en las empresas los resultados de los trabajadores pueden ser observados únicamente de forma imperfecta por sus empleadores. Los conflictos de interés entre empleados y empleadores son ampliamente conocidos, siendo inclusive mencionados por Adam Smith hace más de dos siglos. Una conclusión relevante y no siempre puesta en práctica es que el pago a directivos debe depender únicamente de factores bajo el control de los mismos y no de situaciones que estén fuera de su campo de operaciones. Para una empresa pública, esto significaría que no se pagaría al director general basado en el precio de la acción de la compañía que maneja sin considerar el desempeño de sus competidores, dado que este se ve afectado por factores externos a la dirección, como puede ser la situación económica. Para industrias dinámicas, de alto riesgo, y donde la medición de desempeño es más compleja, el pago tendería a un mayor componente fijo, mientras que en industrias consolidadas el pago debería tener un mayor componente basado en resultados.

Extendiendo este resultado básico a una situación dinámica en un entorno de mercados laborales competitivos y en donde el salario del trabajador no depende explícitamente de su desempeño, un incentivo para que los trabajadores jóvenes se esfuercen es la posibilidad de salarios elevados a futuro. Este sistema, en principio eficiente, tiene la desventaja que no es general, dado que genera incentivos a trabajadores jóvenes a esforzarse más que trabajadores de mayor edad, por lo que no se alcanzaría un punto óptimo. En una situación alterna, en que las utilidades de una empresa se dividen en partes iguales entre sus trabajadores, el nivel de esfuerzo individual tiende a no ser homogéneo. En estos casos, la teoría de contratos establece que, con un dueño externo, es decir, modificando la relación entre dueños y control y generando un nivel de ingreso flexible, se generarán las condiciones para un mayor esfuerzo individual.

Las contribuciones de Oliver Hart han sido también muy relevantes para la teoría de contratos. Una importante aportación es la teoría de contratos incompletos, la cual establece que, dado que no hay un contrato que pueda prever todo resultado posible, la mejor solución consiste en establecer quién tiene el derecho de decidir en situaciones de desacuerdo. Dado el poder que conlleva el derecho de decidir, este puede ser visto como una alternativa a un esquema de pago por desempeño.

La teoría de contratos incompletos tiene amplias aplicaciones en contratos financieros. Cuando un director general no tiene los incentivos alineados con los accionistas de una empresa, una solución eficiente podría ser que el mismo director adquiriera la compañía. Sin embargo, esto frecuentemente no es posible y requiere financiamiento externo. Dado que el futuro conlleva incertidumbre, la mejor forma de garantizar el repago a los externos es a través de pagos futuros fijos, independientes de los resultados de la empresa, con activos como colateral. Es decir, la estructura con la que funcionan los préstamos bancarios. Al igual que con los contratos de capital de riesgo, el resultado natural es que los directivos de la empresa tienen el poder de decisión cuando se experimentan buenos resultados, pero este poder se transfiere a externos cuando los resultados no son satisfactorios.

Las aportaciones no constan únicamente de transacciones entre particulares: también permiten explicar la administración de ciertos servicios entre entes públicos o privados, tales como algunas cárceles actualmente. Oliver Hart observó que en el caso de cárceles privadas, donde un administrador tenga una disyuntiva entre mejoras de calidad y reducción costos, tienen un mayor peso los segundos a expensas de la calidad. Resultados como el anterior han llevado a una reducción en Estados Unidos en las prisiones administradas de forma privada, al demostrarse que estos ajustes en costos han llevado a peores condiciones que en prisiones administradas de forma pública. Este resultado no es una regla. En algunos casos, como recolección de basura, un contrato entre entidades públicas y privadas ha mostrado ser más eficiente que la transferencia de propiedad.

c) Conclusiones

Los contratos regulan interacciones económicas y hablar de ellos es algo cotidiano. La gama de complejidad que cubren es muy amplia, desde acuerdos de palabra hasta volúmenes redactados por especialistas. Sin embargo, entender de una forma concisa los mecanismos requeridos para lograr que varias partes con diferentes intereses se muevan por objetivos comunes permite mejorar el diseño de los mismos, en beneficio de la eficiencia económica, buscando reducir los efectos nocivos potenciales de conflictos de interés.

El nivel de confianza y cooperación entre las partes que genere un contrato dependerá necesariamente de los mecanismos que existan para garantizar que se ejecuten sus acuerdos. Al no haber contratos perfectos que sean capaces de prever o redactar todos los escenarios posibles de un acuerdo, frecuentemente se requiere de terceras partes que los interpreten. Estas terceras partes, a su vez, estarán influenciadas por sus propios incentivos y podrán proveer ejemplos de casos en que el ser humano no sea del todo racional, aportación que ya también ha sido distinguida con el Premio Nobel.

Escrito por:
Javier Mingo
Asociado

 

Fuentes consultadas:

Varian, Hal R. Microeconomía Intermedia: Un Infoque Actual. 5ª edición. España: Antoni Bosch Editor, 1999.

“Scientific Background on the Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel 2016″ Contract Theory. 10 de octubre de 2016. Accesado 10 de octubre, 2016. “Popular Infomation – The Prize in Economic Sciences 2016.” Contract Theory. October 10, 2016. Accesado 10 de octubre, 2016. https://www.nobelprize.org/nobel_prizes/economic-sciences/laureates/2016/popular-economicsciences2016.pdf.

“Popular Infomation – The Prize in Economic Sciences 2016.” Contract Theory. 10 de octubre de 2016. Accesado 10 de octubre, 2016. https://www.nobelprize.org/nobel_prizes/economic-sciences/laureates/2016/popular-economicsciences2016.pdf.

 

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